sábado, 24 de julio de 2010

CERTEZA

Van a obscuras, gritando sombras.

Estoy en medio de todo esto, voy
aturdido por un aire irrespirable.
Estoy absorto,
repartido de a pedazos.
Mis intenciones me engañan
con ciertas igualdades y anarkismos
que lo convocan todo organizando
colectivos rebeldes ante un sistema
dictado. Rebelión paloma, desnudas
danzantes criaturas humanas
liberadas desde el pensamiento.
Estoy afuera y adentro,
de esto que llaman presente.
Voy con vitalidad de árbol y lunas,
voy con deseo de dientes de maíz,
con el alma en otra parte,
donde tú y yo descansaremos.
Pero eso será luego, porque ahora repetimos
los sentidos gritantes del concepto amarte,
como de verdad lo mereces,
en un espiral que todo lo agarra y coincide,
tan pequeño como la tierra,
como las llanuras sin horizonte,
porque hay mucho más que cuerpo,
más que refugio, más que alegría,
más que amor y más que la vida,
y es justicia.

Somos presente
y esto es lo que nos queda,
un quejido tras otro.
Y no se trata de llorar las penas,
se trata de saber porqué se llora,
quiénes, dónde, cuándo y cómo
acabaron con sus cuerpos,
y ahí, recién, comenzaremos a llorar,
porque el espíritu duele, pero duele más
el saber que hay cobardes,
que hay demonios, de carne y corbata,
timbrando impuestos, resguardando la empresa,
y recibiendo órdenes.

Bailarines girasoles más allá del volcán nevado,
necesitamos en el río de las lunas gente de corazones.
Balancines en las plantas de los pies
burbujas se elevan hasta la cumbre
almidonando la ilusión que defiende y sentencia,
desde las cumbres abiertas
detener las grandes máquinas humanas.

Vamos con la luz en los ojos
desde una paz muy inquieta.


(Alejandro Banda)

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