La señal es violenta e inusual
ha quedado en la precisión del instante
en la estética del sueño
y en la frecuente tortura
El cuerpo no escribe
acerca del suicidio del lenguaje
tampoco ha pedido habitarse pulcro
Dar vuelta la página será complicado
como la resistencia
que vuelve a jugar con la muerte
Cuando nadie resiste esta queja
observan como si supieran
dónde y cuándo comienza
a gotear la sangre
A veces creo que no entienden
que este arte sonámbulo
gira cuando el cuerpo
se acomoda al revés
Los antepasados saludan distraídos
y los descendientes ignoran
porqué el hilo del eje se adhiere
e intenta despertarnos
Aquí estoy, agónica, afásica, sin suspiro
imaginando la travesía
y en esa mirada salvaje
que volteó bruscamente la historia
La palabra es una modulación recurrente e inútil
La ley del hombre es y será
siempre una mano torcida
hasta que dejemos de llorar
miedo, sangre
La muerte renunció esta noche
No quiere dejar que la piel desnude su historia
(Ana Montrosis)