A los compañeros
Todo aquello que no pudo ser dicho
lo que nunca fue descifrado
aguarda en vasijas de tiempo
la hora resuelta de su escritura
Las confabulaciones de los mayores
eran transparencias que el aire evitaba
exterminio se cernía sobre ellos
y ni el aire juega con ese dictamen
Susurros que se esparcen constantes
son visiones de un ejército de langostas
mi oído atrapaba redes futuras
nada más pudo ofrecerme la poesía
Seguí el paso del hilo
tejiendo un murmullo invisible
a hablar aprendería con los años
pues sobreviví al hacha silencio
Contener ese aliento es mi cometido
en vasijas de tiempo lo tengo a salvo
yo, la niña obediente
la guardiana de lo que calla.
(Alejandra del Río)